Mi amiga Zara me pagó $10,000 varos para que fingiera ser ella mientras se iba de vacaciones con sus amigas al caribe. Acepte, y al hacerlo saco de su buró un gel y comenzó a moldear con el mi cuerpo, sentía cosquillas al ver como mi cuerpo se comenzaba a transformar en el de Zara, al verme al espejo todo estaba listo, era una copia perfecta de ella. Tenía sus pechos, su abdomen, su culo, su cara y… su vagina también estaba ahi.
Ella comenzó a empacar sus cosas, se despidió de mi y me dió unas últimas instrucciones, "mi esposo llega normalmente cansado, dudo que busque tocarte o hacer algo más contigo así que no te preocupes. Oh, casi lo olvido, toma este collar, imitará mi voz a la perfección así que ntp, tu voz no sonara para nada masculina." Me dió un beso en la mejilla y se fue.
No perdí el tiempo, me desvestí para admirar la perfecta figura de mi madre en el espejo, en realidad era asombrosa, como una mujer en sus 40's puede verse así de bien? Tuve una magnífica idea, siempre había querido usar la bañera se Zara, así que decidí aprovechar este momento y darme un baño largo en el cuerpo de mi amiga. Sentía el agua caliente por todo mi cuerpo, veía las tetas grandes flotando, las manoseé y lo recordé, ahora tenía una vagina tambien así que baje una mano y comencé a acariciar un poco este nuevo clítoris y esta vagina suave y sensible... Sin duda me estaba volviendo loco. Cerré mis ojos y me recosté en la bañera, abrí mas las piernas y empecé a tocarme un poco más rápido. Mis dedos rozaban en círculos pequeños y rápidos mi clítoris mientras gemía en bajito:
—Mmm… si, esto se siente demasiado rico… es como si fuera otra persona pero, soy yo... pero con el cuerpo de Zara… qué puta locura…
Metí mis dedos a la vagina, comenzaba a meterlos y sacarlos cada vez más rápido, apretando mis tetas con la otra mano, cuando de repente se abrió la puerta. Raúl (esposo de Zara) entró y se quedó congelado al verme ahí, desnuda, tocándome. Su polla se hinchó al instante.
—oh… ¿y esto qué es, cariño? —dijo con voz ronca, sonriendo—. ¿Mi esposa está masturbándose en la bañera? Hace mucho no te veía así de caliente…
Me miró con lujuria. Se desnudó rápido, su cuerpo musculoso brillando bajo la luz. Se sentó en la orilla de la bañera y su verga dura quedó justo frente a mi cara. Trague saliva y para que no sospechara nada, le seguí el juego. Me incliné hacia adelante, me solté el cabello y le agarré la verga con las manos y empecé a chupársela despacio, mirando hacia arriba con los ojos entrecerrados.
—Tenia tiempo que no te veía asi... así de duro… —le dije con la voz de Zara—. Ven, déjame darte una mamada como las de antes…
Algo dentro de mi pensaba que así podía calmar a Raúl pero no, el soltó un gruñido y me agarró del pelo.
—bien, así… que rico la chupas, nena. Casi olvidaba lo rico que es cuando te pones como una puta en celo.
Le di una mamada larga, babeando y succionando su verga mientras él gemía. Después el me levantó un poco y puso su verga entre mis tetas, quería una rusa... Evidentemente acepte, algo dentro de mi estaba demasiado excitado y bueno... Tengo que fingir ser su esposa. Luego paro, se levantó y luego me levanto a mi, se puso detrás, me puso en posición y metió su verga gruesa dentro de esta vagina que finge ser la de Zara. Empezó a cogerme duro, el agua salpicando por todos lados, yo estaba sonriendo por el placer mientras mi propio padre me destrozaba sin saber que yo era su hijo.
—por favor, vente dentro de mi papi… —gemía y pedía— Hazme tuya…
Raúl me embestía cada vez con más fuerza, gimiendo:
—Dios... Tenía bastante tiempo que no me dejabas cogerte así bebé... Me encanta que seas así de insaciable.
Después de varias posiciones sentí cómo se venía dentro de mí, era caliente y espeso, mientras, yo me corría al mismo tiempo, temblando de placer femenino. Me quedé ahí, sonriendo como un idiota porque ser Zara resultó mejor de lo que había pensado.
Raúl se inclinó sobre mí, me besó el cuello y susurró:
—Te amo, linda… hoy yo hago la cena.
Yo le respondí con la voz de Zara, pero las palabras eran mías:
—También te amo… y creeme que está semana te haré sentir increíble semental.
Sin duda me esperaba una increíble semana llena de sexo y pasión desenfrenada con Zara...
Fin.
